Mi duelo, mi proceso.
Para saber qué hacer con todo lo que sientes después de una pérdida.
Un espacio para escribir, expresar, recordar y aprender a vivir con la ausencia, a tu propio ritmo.
Sin importar cuánto tiempo haya pasado.
Sin importar a quién hayas perdido.

Hay cosas que nadie te enseña a hacer después de una pérdida.
¿Qué haces con todo lo que sientes?
Con las palabras que quedaron pendientes. Con las fotografías que ahora duelen. Con la culpa de pensar que pudiste haber hecho algo diferente.
Con los días en los que extrañas tanto que parece imposible continuar.
A veces es silencio. A veces es rabia. A veces es nostalgia. A veces es seguir con tu vida mientras una parte de ti todavía está intentando comprender la ausencia.

Un espacio para acompañarte mientras atraviesas la pérdida.
Este duelario no fue creado para decirte cómo superar tu duelo. No pretende decirte cuánto tiempo debería durar ni pedirte que olvides.
Fue creado para darte un lugar donde puedas detenerte, escribir, sentir, recordar y reconocer lo que necesitas.
Más que un diario: un recorrido para acompañarte en tu duelo.
Cada sección está pensada para ayudarte a poner palabras a lo que estás viviendo y darte un espacio para recordar, expresar y cuidarte.
Reconocer mi duelo
Identifica lo que estás sintiendo y aquello que todavía te cuesta comprender.
Poner en palabras
Escribe aquello que nunca pudiste decir y dale un espacio a lo que llevas dentro.
La ausencia
Explora qué extrañas, qué cambió y qué cosas ahora tienen otro significado.
Los recuerdos
Conserva fotografías, historias, frases y momentos que quieres llevar contigo.
Cartas
Escribe a quien partió, expresa lo que quedó pendiente y agradece lo que compartieron.
Los días difíciles
Encuentra pequeñas formas de cuidarte cuando simplemente atravesar el día ya parece suficiente.
La culpa
Mira aquello que todavía te pesa y aquello que estaba fuera de tu control.
Ritual de memoria
Crea un momento íntimo para recordar y honrar a quien ya no está.
Volver a construir
Explora quién estás siendo después de la pérdida y qué quieres comenzar a recuperar.
No tienes que dejar de extrañar para comenzar a seguir viviendo.
Continuar no significa olvidar.
Volver a reír no significa amar menos.
Seguir adelante no significa dejar atrás.
No importa cuánto tiempo haya pasado.
Quizás la pérdida ocurrió hace unos días. Quizás hace meses. Quizás han pasado años.
No existe una fecha límite para extrañar a alguien.
Si la pérdida es reciente
Puedes utilizar este duelario para comenzar a poner en palabras todo aquello que estás viviendo, cuando todavía puede resultar difícil incluso saber cómo nombrarlo.
Si han pasado años
A veces una fecha, un recuerdo, una fotografía o una situación despierta emociones que creías haber dejado atrás.
Tampoco importa a quién hayas perdido.
No existe una única forma de amar a alguien. Y tampoco existe una única forma de vivir su ausencia.
Este duelario puede acompañarte si...
No tienes que hacerlo de una sola vez.
El duelario se adapta a tu proceso. No es un reto, no tienes que terminarlo y no existe una forma correcta de utilizarlo.
A tu ritmo
Puedes utilizarlo durante días, semanas o meses.
Sin reglas
No tienes que responder todas las preguntas ni escribir todos los días.
Cuando lo necesites
Puedes volver a las páginas que más necesites y utilizarlas nuevamente.
Todo lo que necesitas para comenzar.
El producto principal con reflexiones, preguntas, ejercicios y espacios de escritura.
Calendario de acompañamiento
Un recurso imprimible para acompañar tus días, registrar cómo te sientes y crear pequeños momentos de cuidado y reflexión.
Porque el duelo también se vive en el día a día.
Una herramienta que puedes utilizar para acompañar a otros.
Si eres psicólogo/a, terapeuta, acompañante de procesos de fin de vida, trabajador/a de la salud o acompañas de alguna manera a personas en duelo, este duelario también puede servirte como una herramienta complementaria para tus procesos de acompañamiento.
Puedes utilizar algunas de sus propuestas como punto de partida para conversaciones, ejercicios de reflexión o espacios de expresión, adaptándolas siempre a las necesidades de cada persona.

Creé este duelario porque sé lo importante que es sentirse acompañado durante el duelo.
Mi labor como acompañante en procesos de fin de vida y duelo me ha permitido acercarme a muchas de las experiencias que aparecen cuando una persona que amamos ya no está.
Pero también conozco la pérdida desde un lugar personal.
Yo también he tenido que despedirme. También he sentido la ausencia, las preguntas, los recuerdos y todo aquello que una pérdida puede dejar dentro.
Y hubo momentos en los que me hubiera gustado tener herramientas como estas.
Este duelario también nace de mi propia experiencia y de todo lo que he aprendido acompañando procesos de duelo. De aquello que he visto que muchas veces nos hace falta cuando estamos atravesando una pérdida: un espacio para expresar lo que sentimos, ordenar nuestros pensamientos, recordar, hacer preguntas y simplemente permitirnos vivir el duelo sin sentir que tenemos que saber cómo hacerlo.
Por eso nació: Mi duelo, mi proceso.
No como una fórmula para superar el duelo, sino como un espacio de acompañamiento para que puedas detenerte, sentir, escribir, recordar y recorrer tu proceso a tu propio ritmo.
Tu duelo no necesita una fórmula.
No pretendo hacer que olvides, eliminar el dolor ni establecer cuánto debería durar tu proceso.
Es una herramienta personal de reflexión y acompañamiento.
Este material es una herramienta de acompañamiento y reflexión. No sustituye acompañamiento psicológico, médico o profesional. Si sientes que necesitas apoyo adicional, buscarlo también es una forma de cuidarte.
Tu duelo merece un espacio.
Precio especial de lanzamiento por tiempo limitado.
Antes de comenzar
¿Es un producto físico?
¿Puedo imprimirlo?
¿Tengo que completarlo en determinado número de días?
¿Importa cuánto tiempo ha pasado desde la pérdida?
¿Importa a quién perdí?
¿Puedo utilizarlo desde mi celular?
¿Puede utilizarlo un profesional que acompaña procesos de duelo?
¿Reemplaza terapia o acompañamiento profesional?
No tienes que olvidar para seguir viviendo.
Puedes llevar contigo los recuerdos. Puedes permitirte sentir. Puedes volver a reír. Puedes hacer nuevos planes. Puedes continuar y aun así seguir amando a quien ya no está.
Quiero mi ejemplar